La causa SIRA: un hilo que promete desenredar financiamiento, AFA y campañas
La investigación del fiscal Picardi sobre el Sistema de Importaciones (SIRA) liga operaciones cambiarias, financiamiento de clubes y presuntos aportes para campañas; exigimos transparencia y auditoría.
Se trata de la investigación del fiscal Franco Picardi sobre el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) que, según La Nación y la declaración del imputado colaborador Carlos Smith ante el fiscal, conecta maniobras cambiarias, fondos de ‘cuevas’ y, en apariencia, el financiamiento de campañas: Smith dijo haber recibido 51.000 dólares en ese itinerario de hechos (según La Nación, citando la declaración ante Picardi).
¿Qué revela la causa SIRA?
La causa pone en evidencia un mecanismo que combina acceso privilegiado a dólares oficiales y reventa en el mercado paralelo. Según la nota de La Nación, algunas operaciones simuladas de importación permitieron vender dólares con diferencias que, en ciertos períodos, superaron el 200% (La Nación, citando a Francisco Olivera). El expediente registra además acusaciones de cobro de comisiones del 10% al 15% sobre importaciones convencionales —por contrato—, según la misma cobertura periodística; esa cifra alude a la base del valor del contrato. El fiscal Picardi habría reunido “por lo menos cuatro pruebas” de ese tipo de sobornos, según La Nación. Hay detalles materiales: la nota menciona un yate alquilado por 1.500.000 dólares y operaciones por decenas de millones —por ejemplo, 25.000.000 de dólares atribuidos a intermediaciones de un operador—; todos esos montos están consignados en la cobertura y en las piezas que cita el expediente (La Nación). La suma de métodos —cuevas, financieras, contratos públicos— describe una arquitectura económica que puede sostener tanto la acumulación privada como el influjo político.
¿Cómo impacta esto en la arena política y electoral?
La hipótesis más inquietante que circula es que parte de esos caudales habría financiado campañas: una atribución directa a la campaña de Sergio Massa y otra, menos evidente, pero repetida en versiones, hacia sectores ligados a Javier Milei (La Nación). No es menor el dato político que marca el artículo: el jefe de Gabinete Guillermo Francos pidió investigar la adjudicación de SIRA el 12 de julio de 2025, y desde entonces las denuncias y filtraciones —audios, pendrive— multiplicaron el daño reputacional (La Nación, 12/07/2025). La nota afirma que sólo el 5% del contenido de un pendrive se hizo público, lo que deja el 95% en reserva y alimenta la sospecha de puertas giratorias y negociaciones (según La Nación). Comparado con la campaña electoral de 2023, cuando los aportes declarados y la fiscalización estaban en el foco, estas pesquisas de 2026 abren la posibilidad de que las reglas del juego financiero se hayan deformado sistemáticamente. La designación de funcionarios cercanos a la AFA en puestos clave judiciales o ministeriales, según la nota, completa el cuadro de captura institucional que debemos interrogar.
Qué exigimos: transparencia, auditoría y debate parlamentario
No alcanza con la indignación mediática; exigimos medidas concretas y públicas. Primero, publicación inmediata de expedientes vinculados a las adjudicaciones SIRA y de las actuaciones administrativas de ARCA y las financieras mencionadas (según La Nación, Sur Finanzas y otras). Segundo, auditoría forense independiente sobre los flujos cambiarios y los contratos relacionados, con acceso a las policías contables y a los registros aduaneros. Tercero, un plenario en comisión del Congreso para que la suma de pruebas —incluido el testimonio de Smith y las “por lo menos cuatro pruebas” de coimas que cita La Nación— se ponga a disposición de la representación popular. Reiteramos una exigencia que hemos planteado en notas previas: publicación de expedientes y auditorías independientes cada vez que haya indicios de captación de recursos públicos o de vínculos entre privados y el Estado. No se trata solo de epatar al espacio público: se trata de desmantelar una arquitectura de poder que, si se prueba, demuestra una transferencia sistemática de recursos desde arcas públicas y privilegios cambiarios hacia circuitos privados y políticos. Exigimos que eso se aclare ya, con datos, con números y con sanciones si corresponde.